PROGRAMA DE COOPERACIÓN REGIONAL CON CENTROAMÉRICA

 

LINEA 3: Educación, Formación Ocupacional e Inserción Laboral


Introduccion Componentes Actores Involucrados Iniciativas Convergentes Tabla Resumen

Introducción

La Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana (CECC) es la Secretaría Técnica del SICA que tiene la responsabilidad de liderar la integración centroamericana en el ámbito de la educación y la cultura, estando determinado el marco de cooperación de la AECI con el SICA por el Memorando de Entendimiento firmado en 2001 en Madrid. En esta misma ciudad se celebraron unas jornadas de reflexión en 2003 que también delimitan el antecedente del proceso de toma de decisiones en materia de educación, consolidándose la división en dos áreas (Calidad de la Educación y Formación Ocupacional e Inserción Laboral) para las cuales se han definido posteriormente planes de acción y que constituyen los dos ámbitos sobre los cuales se trabajará en esta línea estratégica de educación.

Existe una estrecha relación entre el ámbito de formación ocupacional y el ámbito de calidad de la educación. Por ello la línea de Educación se  concreta a través de la formulación de dos Planes de Acción: "Programa de Mejora de la Calidad Educativa en Centroamérica" y  "Programa de Formación Ocupacional e Inserción Laboral”.

La justificación del componente de mejora de la calidad educativa tiene su fundamento en la importancia de la cobertura escolar en aras a la consecución de los Objetivos del Milenio respecto de la universalización de la educación primaria. Los países centroamericanos han alcanzado a lo largo de la década de los noventa una elevada cobertura del ciclo básico (que se sitúa entre el 75% y el 90%) y se ha producido una expansión en la matrícula en el ciclo secundario. Esta situación, por añadidura, ha permitido acortar en cierta medida la brecha existente entre el medio urbano y rural y la disparidad en el acceso a la educación de hombres y mujeres.

Los retrasos y deficiencias, no obstante, se siguen manifestando, puesto que existe una proporción muy elevada de escolares que abandonan tempranamente el sistema escolar, especialmente antes de completar el ciclo básico educativo y en el cambio entre este ciclo y el secundario, con lo que los países se encuentran con una población sin el capital educativo imprescindible para insertarse en un mercado laboral normalizado, quedando relegados a la exclusión social y abocados al círculo de la pobreza.

Resulta especialmente importante incidir en las necesidades de formación de los profesores, fundamentalmente en lo que respecta a los profesores de formación inicial (Escuelas Normales y Facultades de Pedagogía), a los requerimientos de formación permanente, de formación de asesores pedagógicos y de formación de los directores escolares. Al mismo tiempo es necesario proceder al fortalecimiento de las instituciones regionales del ámbito de la educación, desarrollar el trabajo con nuevas tecnologías, analizar los sistemas de evaluación y adaptar los currículos educativos.

Por otra parte, los países centroamericanos presentan una serie de características comunes tanto desde el punto de vista histórico, social, económico y cultural, como desde el punto de vista de la organización, estructura y funcionamiento de sus sistemas de formación ocupacional y empleo. La existencia de antecedentes comunes ha propiciado la aparición de problemas socioeconómicos similares, caracterizados por fuertes desigualdades sociales y por una marcada inequidad.

En lo que se refiere al área socio-laboral se identifican problemas comunes caracterizados por importantes flujos migratorios, tanto internos (del campo a la ciudad) como externos (entre los países de la región). La falta de regulación de estos flujos está generando cinturones de pobreza en las grandes ciudades y bolsas de jóvenes desocupados en situación de riesgo social, con escasas oportunidades de acceso a la formación y a la inserción laboral, abocados a la exclusión social y al desarraigo.

Esta realidad contribuye al incremento de los niveles de marginalidad, delincuencia y violencia juvenil asociada al crecimiento de las pandillas o “maras”. La falta de oportunidades y de espacio para el desarrollo personal está provocando deterioro de la autoestima, desarraigo en la población juvenil y falta de identidad en general. El elevado desempleo juvenil y el crecimiento del sector informal constituyen indicadores demoledores de la falta de capacidad de integración social que muestra el sistema: el desempleo juvenil duplica y triplica las tasas globales de desempleo, la mitad de los trabajadores de la región se emplean en la economía informal y la necesidad de incorporar el sector informal al proceso productivo resulta evidente dada la incapacidad de absorción del tejido empresarial y la falta de alternativas de trabajo decente.

Pero tal vez la característica más acentuada en la relación actual de los jóvenes con el mercado de empleo es la precariedad de sus inserciones laborales. Sus trayectorias suelen combinar etapas de desempleo, subempleo, inactividad, contratos temporales y/o autoempleo, muchas veces en el nivel de supervivencia. Los jóvenes, por lo general, tienen acceso a empleos inestables, sin protección laboral y con bajos salarios, aun cuando se inserten en el sector formal de la economía.

Las dificultades de inserción citadas se producen por falta de competencias laborales del y por la debilidad de las políticas e instrumentos públicos que ayuden a aumentar su ocupabilidad y por tanto a facilitar su inserción laboral. Esta falta de competencias laborales está causada a su vez por las dificultades de acceso a la formación ocupacional, debidas a:

  • La rigidez del perfil de entrada de la formación ocupacional, que suele exigir la primaria.
  • La falta de cobertura de la formación ocupacional.
  • El desconocimiento del mercado de trabajo, que afecta directamente a la planificación de la formación y a la pertinencia de las acciones formativas, así como a la planificación de políticas de empleo.
  • La escasa coordinación entre los diferentes agentes de la formación ocupacional y de inserción laboral.
  • La ausencia tanto de currícula adaptados a los colectivos de bajo nivel de escolaridad, como de didáctica docente para estos colectivos. Tampoco existen  enlaces o pasarelas con la educación técnico profesional formal.

La debilidad de los sistemas públicos de inserción laboral, sus políticas y herramientas se manifiesta en que no se dispone de un itinerario de inserción que incluya un procedimiento de gestión de empleo que se inicie con la entrevista ocupacional, la adecuada clasificación profesional, la posibilidad de referir al desempleado hacia formación u orientación laboral, el seguimiento del desempleado incluyendo acciones para la mejora de la ocupabilidad, el correcto registro de ofertas y el cruce entre oferta y demanda. Así, los servicios de empleo poseen una información fragmentada y escasa que dificulta la formulación de políticas activas de empleo, no se encuentran al alcance del ciudadano, no cuentan con catálogos actualizados de ocupaciones, no se están suficientemente publicitados y se ofrecen casi exclusivamente en las capitales de los países.

Existe una notable homogeneidad en la región en cuanto a las estructuras de los sistemas de formación ocupacional, así como presencia de las mismas carencias y oportunidades que presentan los Servicios Públicos de empleo de los Ministerios de Trabajo. Se trata de una estructura de formación ocupacional regulada por los Institutos de Formación Profesional (IFP), dotados todos de una similar composición tripartita (trabajadores, empleadores y gobierno) y de una dependencia orgánica de los Ministerios de Trabajo, de un eficaz sistema de financiación directa a través de cuotas proporcionales a las nóminas cobradas a los empleadores y de una institucionalidad importante que permite establecer políticas a largo plazo.

La línea de Educación tiene como objetivo específico “articular y fortalecer los sistemas educativos de la región y los espacios centroamericanos de convergencia en materia de formación ocupacional e inserción laboral”.

El apartado de calidad educativa se orientará hacia la mejora de las carencias que presenta el sistema educativo, centrándose especialmente en la búsqueda del incremento de la cobertura escolar y de la reducción de la tasa de abandonos. La escasa capacidad de los sistemas educativos centroamericanos para mantener escolarizada a la población de referencia se perfila como un elemento común, acentuada por una serie de condicionantes propios del contexto de estos países (necesidad de incorporarse tempranamente al mercado laboral, baja educación de los padres, condición socio-económica de los hogares…).

El apartado de formación ocupacional se orientará por su parte hacia la promoción de la inserción laboral en empleos dignos de las personas jóvenes y adultas en situación de vulnerabilidad. Para ello se proporcionarán mecanismos con objeto de facilitar la inserción laboral de la población meta (que comprende a jóvenes excluidos del sistema formal de educación -con bajo nivel de escolaridad-, desempleados con recursos escasos, y trabajadores del sector informal de la economía, así como mujeres y en particular jefas de hogar con cargas familiares).


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PROGRAMAS DE COOPERACIÓN REGIONAL CON CENTROAMÉRICA


Plan de Acción de Formación Ocupacional e Inserción Laboral
Plan de Acción de la Educación

Plan de Apoyo a la Formación Turística en Centroamérica y República Dominicana

Plan de Acción para Centroamérica y República Dominicana

Plan de Acción para la Equidad de Género

Plan de Apoyo a los Productores de Café

Plan de Acción de Salud

Plan de Apoyo al Sector de Pesca y la Acuacultura
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